El velo de novia…apuesta por un clásico imperecedero.

Creo que nunca pasará de moda…desde que hace años se implantara la maravillosa tradición de entrar en la iglesia con el velo de novia de tul de doble vuelta, hasta la actualidad esta prenda sigue siendo uno de los “imprescindibles” de muchas novias, y no es de extrañar.

A través de un cruce de hilos de seda se traza un enrejado o encaje que puede adoptar muchas modalidades, y con la que se crean piezas que van desde lo más sencillo y parco, como es el velo de novia liso o remachado en satén, hasta las joyas labradas o con puntas de castañuela de blonda absolutamente magistrales.

Si la mantilla de novia no tiene una regla o norma particular para su colocación, con el velo se amplía todavía más la libertad de ponerla en la parte más alta, media o baja….Se lleva la colocación corsaire, con fruncidos para enfatizar más la blonda, con un moño de castaña y naciendo en la parte alta de la nuca….infinidad de formas, modelos, estilos…se abre un abanico inmenso de posibilidades para que combinéis vuestro vestido con un clásico entre los clásicos.