Mi pedida de mano (Parte I)

La verdad, no sospechaba nada. Yo hacía tiempo que tenía ganas de casarme pero esto es cosa de dos y por nuestro pensamiento romántico, yo esperaba a que fuera él el que diera el paso.

Un viernes normal y corriente, vino a buscarme al trabajo. El día anterior hice la maleta pero porque pensaba que íbamos a pasar el fin de semana en Castellón, que es donde vive nuestras respectivas familias. Lo raro es que vino a buscarme en un taxi, cosa que no acabé de entender, pero como soy un tanto ingenua, no pensé nada. Llegamos al aeropuerto y empecé a emocionarme. Él me argumentó que nos íbamos de viaje porque hacía unos meses que yo le había ayudado con un trabajo y me estaba recompensando el esfuerzo.

Hasta que no llegamos a la puerta de embarque no sabía a donde íbamos. Sorpresa PARÍS. Una vez en el avión sacó la reserva de un hotel un tanto cutre y me dijo que no había podido conseguir nada mejor porque era todo muy caro. A mi me pareció bien, «ÍBAMOS A PARÍS«, cualquier sitio era perfecto. También me dio la reserva de un espectáculo de Tango, y una guía turística para que organizase los 4 días que íbamos a estar allí, ya que él no había podido.

Llegamos a París y buscamos el hotel. Yo miraba por todas partes intentando encontrar el hotel «de carretera» que aparecía en la foto de la reserva. Pero estábamos en los Campos Elíseos y aquello no tenía pinta. Le dije ¿tú estás seguro de que es por aquí?. Así que sin comerlo ni beberlo y porque parecía que llegábamos tarde al espectáculo de tango, me cogió la supuesta reserva y dijo «tira eso, que ese es un hotel falso». Jajajajaja, no entendía nada de nada!!!

De repente, nos encontramos en un hotel precioso.

Continuará…..

Pd. ¿Te apetece contarnos tu pedida de mano? Mándame tu historia con alguna foto a carmen@egovolo.com y la publicaremos. Podemos servir de inspiración para las futuras pedidas 😉